Suele ser algo habitual, descargarse un video de un página web, o recibirlo vía correo electrónico, y cuando tratamos de verlo, recibir un mensaje de que es imposible de reproducir.
Esto suele ser debido a los distintos formatos de compresión utilizados, con lo que suele ser habitual, que aunque podamos visualizar correctamente un archivo con extensión avi, no podamos hacerlo con otro de la misma extensión. Y esto se debe normalmente, a que aunque el formato sea el mismo, los codecs empleados para su compresión, suelen ser diferentes y necesitamos tenerlos instalados.
Una de las soluciones posibles a este problema puede ser descargarse un pack de codecs.
Aunque existen gran multitud en el mercado, uno de los más utilizados y más completos es K-Lite, el cual puede descargarse de la siguiente dirección





